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Los Profesores de Enseñanza Religiosa Escolar de las diócesis de Castilla y León, reunidos en Valladolid durante los días 11 y 12 de mayo de 2007 hasta llenar el Palacio de Congresos “Conde Ansúrez” con casi 600 congresistas, queremos manifestar lo siguiente:

Los profesores y las profesoras de religión ejercemos nuestra labor profesional en una sociedad mayoritariamente católica y, a la vez, plural en sus manifestaciones culturales, espirituales y religiosas. Constatamos también el ascenso de corrientes ideológicas que pretenden reducir la fe católica al ámbito estrictamente privado e intentan desalojar a Dios de la cultura contemporánea y eliminar la asignatura de Religión del currículo escolar.

En este contexto agradecemos la confianza que nos dan nuestros obispos al enviarnos como profesores y profesoras de enseñanza de la Religión en la escuela, sea de titularidad estatal o concertada.

Quienes ejercemos la docencia de la Religión en la escuela nos sentimos enviados para presentar a nuestros alumnos el sentido cristiano del hombre, del mundo y de Dios. Lo hacemos desde el testimonio personal de entrega y dedicación intensa a la educación integral de las futuras generaciones. Nuestros alumnos, los padres y los compañeros profesores ven en nosotros y en los demás profesores cristianos un testimonio de compromiso educativo a través de nuestra competencia profesional continuamente renovada, de nuestra solidaridad personal y de nuestra participación activa en la vida del claustro y del centro.

Los profesores de Religión agradecemos especialmente las aportaciones recibidas de los ponentes que nos han acompañado en este II Congreso Regional sobre la Enseñanza de la Religión en la Escuela , quienes nos han reafirmado en el convencimiento de que la asignatura de religión presenta una racionalidad y una justificación académicas equiparables a las demás asignaturas fundamentales.

Entendemos que la razón no se agota en el uso que hacen de ella las ciencias experimentales, sino que tiene otros usos complementarios para abordar temas tan importantes para la formación integral de los alumnos como son, entre otros, Dios, el sentido de su vida, las fuentes de la verdad o la necesaria respuesta moral para conseguir alcanzar una vida lograda.

De este modo aspiramos a que la sociedad castellanoleonesa, la administración educativa, los sindicatos profesionales, los padres y de un modo especial los alumnos, sigan considerando mayoritariamente la asignatura de religión como una pieza esencial de la necesaria educación integral de los niños, adolescentes y jóvenes.

Hacemos fervientes votos y nos comprometemos a dar razón de la importancia de la asignatura de religión en diálogo permanente con todas las instancias implicadas en este tema, con el fin de lograr un acuerdo estable y justo, asumido cordial y pacíficamente por todos, sobre el puesto de la enseñanza religiosa escolar en el conjunto del sistema educativo. En este sentido confiamos que el gobierno autonómico que salga elegido en las próximas elecciones del 27 de mayo aborde con valentía los aspectos académicos y laborales que están actualmente sin resolver y que garantice una estabilidad suficiente para la asignatura de Religión y para el profesorado que la imparte.

Valladolid, 12 de mayo de 2007