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El
obispo de Zamora realizará la Visita ad limina
durante
la próxima semana
El obispo de Zamora realizará la
visita ad limina apostolorum junto con el resto de los obispos de
la provincia eclesiástica de Valladolid (Ávila, Ciudad
Rodrigo, Salamanca, Segovia, Valladolid y Zamora) y junto a los
obispos de las provincias eclesiásticas de Burgos, Pamplona
y Zaragoza. Dicha visita tendrá lugar entre los días
17 y 25 de enero. Para participar en la misma, el obispo Casimiro
López, acompañado del vicario general, Juan Luis Martín
Barrios, se desplazará hasta Roma el próximo domingo
día 16 de enero.
Según los cánones 399 y 400 del actual "Código
de Derecho Canónico", todos los Obispos residenciales
de la Iglesia católica deben visitar las tumbas de los Apóstoles,
encontrarse con el Sucesor de Pedro y presentar un informe o relación
de sus respectivas diócesis. Esta es la esencia de la Visita
ad limina, cuyo significado profundo consiste en visibilizar la
unidad y la comunión de los obispos de la iglesia universal
con el obispo de Roma, sucesor de San Pedro, de las Iglesias locales
con la Iglesia primada de Roma. De este modo, la Visita ad limina
es una ocasión privilegiada para vivir la comunión
eclesial, la colegialidad episcopal y la caridad fraterna entre
los obispos y el Papa.
Encuentro con el Papa y otros organismos
Dentro de los actos de la Visita ad limina, el obispo de Zamora
tendrá un encuentro con los responsables de diversas organismos
del Vaticano con quienes tratará diversos asuntos relacionados
con la vida de la diócesis. Entre estos organismos, Casimiro
López tendrá encuentros con responsables de la Congregación
para la Doctrina de la Fe, Congregación para los Obispos,
Congregación para el Clero, Congregación para los
Institutos de Vida Consagrada, Congregación para la Causa
de los Santos, Pontificio Consejo para la Familia y Secretaría
de Estado.
Pero el momento principal de la Visita ad limina lo constituye
la entrevista personal que el Papa mantiene con cada uno de los
Obispos, la posterior audiencia y el discurso papal al conjunto
de los obispos que constituye cada grupo. En estos discursos, el
Papa incide y subraya las urgencias pastorales de las distintas
Iglesias particulares. El encuentro personal del obispo de Zamora
con el Papa tendrá lugar el viernes 21 y la audiencia con
el grupo de todos los obispos será el día lunes 24.
Además, en el transcurso de la Visita ad limina, los Obispos
realizarán una peregrinación a las tumbas de los apóstoles
Pedro y Pablo donde celebrarán la eucaristía, el lunes
17 en la Basílica de San Pedro del Vaticano y el martes 18
en la Basílica de San Pablo Extramuros. Precisamente, de
esta peregrinación viene el nombre de la visita ad
limina apostolorum, es decir, a los umbrales (de las
tumbas) de los apóstoles. Dicha visita ad limina se
realiza cada cinco años, si bien, desde la última,
realizada en 1997, han pasado más de cinco, pues el Jubileo
del año 2000, con las visitas masivas a Roma y la salud del
Papa, han trastocado el calendario.
Informe sobre la situación de la diócesis
Tal como se indica en el Código de Derecho Canónico,
el año en que el obispo realiza la Visita ad limina, debe
presentar un informe sobre la situación de su diócesis
según un modelo determinado por Roma. Para ello, entre los
meses de julio y septiembre, los diversos organismos del Obispado
de Zamora han ido elaborando este informe que entregaron posteriormente
al obispo para su redacción definitiva. Dicho informe comprende
una análisis de la situación de la diócesis
durante el periodo comprendido entre el 1 de enero de 1996 y el
pasado año 2004. El anterior informe, entregado por Juan
María Uriarte en la Visita ad limina de 1997, abarcaba el
periodo inmediatamente anterior, es decir los años 1991-95.
El informe actual alcanza las 150 páginas que están
estructuradas en 23 capítulos. En ellos se abordan los siguientes
temas: la organización pastoral y administrativa de la diócesis,
la situación religiosa en general y la vida cristiana, litúrgica
y sacramental en particular, la educación católica,
la catequesis, el ministerio y vida de los sacerdotes, la vida consagrada
y el laicado, la cooperación misionera, el ecumenismo, la
presencia de otras religiones, los medios de comunicación,
la pastoral de la familia, la pastoral sanitaria, la justicia social,
la promoción humana y cristiana, la atención a emigrantes
e itinerantes, el estado de conservación de los bienes artísticos
e históricos y la situación económica de la
diócesis. Al final se hace una evaluación general
y se ofrecen unas perspectivas para el futuro.
Historia de la Visita ad limina
Desde los primeros siglos del cristianismo, se hizo común
que algunos obispos tuvieran un encuentro personal con el Papa y,
al mismo tiempo, se acercaran a visitar los sepulcros de los apóstoles,
costumbre que se hizo prácticamente obligatoria desde el
siglo IV.
Fue en 1234, cuando el Papa Gregorio IX, estableció que
la Visita ad limina fuese obligatoria para todos los obispos, si
bien dejó abierta la posibilidad de que ésta se hiciese
mediante una representación, e incluso pudiesen obtener dispensa.
Esta normativa formaba parte de una reforma profunda de la Iglesia,
denominada reforma gregoriana, con la que el Papa pretendía
corregir los abusos y las desviaciones de la época.
No obstante, fue después del Concilio de Trento cuando la
Visita ad limina adquirió su mayor importancia a raíz
de la constitución Romanus Pontifex publicada por el Papa
Sixto V. Mediante este documento se institucionalizaba la visita,
se estipulaban las condiciones de la misma y se mandaba elaborar
un informe sobre la situación de la diócesis.
Desde 1976, por disposición de la Congregación para
los Obispos, la visita debe tener una periodicidad quinquenal.
Para más información dirigirse a:
Miguel-Ángel Hernández Fuentes
Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social
OBZAMORA.MCS@telefonica.net
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