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Lanzamiento
de la Carta de los Jóvenes Europeos
El jueves 25 de noviembre a las 20,30
horas en la Iglesia de Santiago del Burgo será presentada
la Carta de los Jóvenes Europeos que fue realizada por los
jóvenes asistentes al Encuentro Europeo del pasado verano
en Santiago de Compostela. Aprobada por el Papa hoy se dará
a conocer por toda España.
Lanzamiento de la Carta de los Jóvenes Europeos
Lugar: Iglesia de Santiago el Burgo (Zamora)
Día: Jueves 25 de noviembre
Hora: 20,30 horas
MÁS DE VEINTE DELEGACIONES DE PASTORAL DE JUVENTUD LEERÁN
HOY, A LAS 21 HORAS, LA CARTA DE LOS JÓVENES CRISTIANOS DE
EUROPA
Más de veinte delegaciones y secretariados de la Pastoral
de Juventud de las diócesis españolas harán
pública hoy jueves, 25 de noviembre, de forma simultánea
a las 21 horas la "Carta de los Jóvenes Cristianos de
Europa. Santiago 2004".
Dicha carta fue elaborada por jóvenes representantes de
los peregrinos que acudieron a la Peregrinación Europea de
Jóvenes, celebrada en Santiago de Compostela en Agosto con
motivo del Año Santo Compostelano.
Esta carta es una reflexión conjunta y una llamada a comprometerse
en la constitución de la "Europa de la Esperanza".
El texto fue presentado el pasado 3 de septiembre al Papa Juan Pablo
II por los jóvenes italianos que participaron en la peregrinación.
En España se presenta mañana y en los próximos
meses se promoverán más iniciativas para que el contenido
de dicha carta sea conocido por los jóvenes cristianos, por
todos los jóvenes y por toda la sociedad.
Contenido de la Carta
Ofrecemos a continuación el texto íntegro del manifiesto
de los jóvenes cristianos de Europa, tal y como fue ofrecido
al Papa Juan Pablo II, resultado de la Peregrinación Europea
de los Jóvenes (PEJ) a Santiago de Compostela el pasado mes
de agosto.
Manifiesto de los jóvenes
cristianos de Europa
Santiago de Compostela. PEJ - 2004
"Europa: encuéntrate a ti misma. Sé tú
misma"
(Juan Pablo II.- Santiago de Compostela.- 1982)
"Jóvenes, construid con valentía la Europa
de la esperanza, fiel a sus propias raíces, tierra de acogida,
de solidaridad, de paz para todos"
(Juan Pablo II, Piana di Montoroso, 1995)
"Unidad en la diversidad, Europa ofrece a los pueblos las
mejores posibilidades de proseguir en el respeto de los derechos
de cada uno y en la conciencia de sus responsabilidades respecto
a las generaciones futuras de la tierra, la gran aventura que hace
de ella un espacio privilegiado de esperanza humana"
(del Preámbulo del Tratado constitucional europeo)
NUESTRO CAMINO
Hemos llegado como peregrinos a Santiago de Compostela procedentes
de diferentes países de Europa. Hemos reflexionado juntos
sobre nuestra condición de testigos de Cristo para una Europa
de la esperanza. Lo hemos hecho en un lugar que está en las
raíces de la identidad europea: junto a la tumba de Santiago,
Apóstol, se han encontrado los pueblos y han aprendido a
conocerse y a convivir.
Terminada la segunda guerra mundial -en el 1948- miles de jóvenes
de toda Europa se encontraron para soñar juntos un futuro
de paz, unidos en la misma fe. Muchos de sus sueños se han
hecho realidad; otros están aún por realizarse. Queremos
recoger esta herencia, para dar un alma cristiana al proceso de
integración europea. Estamos convencidos de que, para ello,
hay que prestar oído a los jóvenes y permitirles ser
protagonistas del desarrollo del continente, abriéndoles
espacios de responsabilidad en la vida política, social,
económica y eclesial.
Queremos una Europa acogedora, solidaria, que sea respetuosa,
comprensiva y capaz de integración, que trabaje por la paz
y la libertad y sea consciente de su propio pasado. Pensamos en
una Europa fundada sobre valores de generosidad y de entrega de
sí, de interioridad y de búsqueda sincera de la verdad.
Creemos en la centralidad de la dignidad de la persona, pedimos
el respeto del derecho a la vida, pensamos que el desarrollo de
toda persona debe realizarse en el seno de una verdadera familia.
Sostenemos que tales valores han de ser protegidos de la amenaza
del individualismo, del consumismo, del relativismo ético,
de la superficialidad...
PASOS QUE HAY QUE DAR
La Europa de mañana deberá afrontar numerosos desafíos.
Como jóvenes cristianos nos sentimos interpelados por algunos
de ellos.
Movilidad y diálogo intercultural
Vivimos en un mundo cada vez más pequeño en el que
nos trasladamos velozmente, intercambiando cultura y formación
con lenguajes nuevos y originales. Muchos jóvenes se trasladan
por estudio o trabajo; otros por turismo; otros en busca de una
"tierra prometida". Queremos que esto no sea ocasión
de desorientación o de conflicto, sino que ofrezca la posibilidad
de encontrarnos a nosotros mismos al encontrar a los otros.
Creemos necesario construir una cultura "europea", para
poder colaborar entre las naciones del continente y dialogar con
las culturas del Este y del Sur del mundo.
Nos comprometemos a acoger a toda persona, a valorar las ocasiones,
ya existentes, de contacto entre los pueblos y a crear nuevas redes
de relaciones que ayuden a superar las barreras culturales, desarrollando
la comprensión recíproca a través del lenguaje
del arte, de la música, del deporte, de la religión
Educación, formación y empleo
Existen experiencias de intercambio estudiantil consolidadas y positivas,
que permiten vislumbrar un futuro sistema de formación continental.
Reconocemos, también, la tendencia a una mayor movilidad
de los jóvenes trabajadores a nivel europeo. Deseamos un
Mercado Común de ideas libres y accesibles, en un sistema
educativo académico capaz de hacer crecer integralmente a
la persona, en las dimensiones humana, cultural, social y espiritual,
y capaz de acompañar a los jóvenes en las nuevas modalidades
de acceso al trabajo.
Nos comprometemos a promover una cultura de valores humanos y cristianos,
a hacer crecer la conciencia europea en los ambientes educativos
y a hacernos educadores para las futuras generaciones.
Familia
En la experiencia de muchos jóvenes la familia juega un papel
fundamental como núcleo de estabilidad y escuela de valores
para el propio crecimiento personal. Otros, por el contrario, viven
-frecuentemente con sufrimiento- la inestabilidad de los lazos afectivos.
Deseamos una Europa en la que los hijos puedan crecer en un ambiente
sereno, garantizado y promovido por adecuadas políticas familiares,
particularmente atentas a las parejas jóvenes.
En cuanto ciudadanos, nos comprometemos a tutelar la familia fundada
sobre el matrimonio; en cuanto hijos, nos comprometemos a vivirla
como lugar de respetuosa convivencia entre las generaciones; en
cuanto jóvenes, nos comprometemos a educarnos en la entrega
recíproca y a construir lazos basados en la responsabilidad
hacia el otro y en la comunidad en la que se vive.
Ciudadanía y participación
La Unión Europea ha sido el fruto de un fecundo trabajo político
que ha permitido la armonización de sistemas jurídico-económicos
entre países muy diversos. Queremos que cada vez sea más
promovida la implicación "de base" de los ciudadanos
europeos y, en particular, de los jóvenes.
Nos comprometemos a superar un planteamiento individualista en lo
referente a los derechos del hombre, a reconocer, desarrollar y
valorar la presencia de las personas en las realidades intermedias
de participación social (familias, asociaciones, comunidades
religiosas, organizaciones
) que son lugares en los que la
democracia se experimenta y madura.
Paz y Desarrollo
La voluntad de paz que está en el origen de la Unión
Europea continua, todavía hoy, siendo su vocación.
Nosotros, jóvenes europeos, sabemos que nuestras opciones
contribuyen al presente y al futuro de los habitantes del planeta.
Queremos que la persona y su dignidad constituyan el centro de los
procesos de desarrollo social, económico, cultural y ambiental,
en una Europa que promueva la paz y la justicia en el escenario
mundial.
Nos comprometemos a asumir estilos de vida sostenibles y a educarnos
en la gestión no violenta de los conflictos. Nos comprometemos
a valorar aquellas experiencias de voluntariado y de cooperación
internacional que pueden contribuir a la formación de los
nuevos ciudadanos europeos.
Información
Nosotros, jóvenes europeos, tenemos a disposición
posibilidades crecientes y numerosos instrumentos de acceso a la
información. Hay, sin embargo, algunos problemas: Desde la
falta de una información europea a la escasa tutela de la
libertad y de la verdad, en nombre de intereses económicos,
políticos o nacionales. Deseamos una información transparente
en los medios de comunicación y en las relaciones entre instituciones
públicas y ciudadanos, que nos ayuden a sentirnos europeos.
Nos comprometemos a educarnos en el uso de los medios de comunicación;
a crear los espacios necesarios para el análisis crítico
de las informaciones que recibimos, y a favorecer el acceso a todo
lo que permita un mayor conocimiento de la realidad de los otros
países del continente.
LOS COMPAÑEROS DE VIAJE
Frente a la grandeza de estas perspectivas, sentimos la necesidad
de pedir la compañía de nuestros contemporáneos
y de las personas de buena voluntad a quienes hacemos una propuesta:
A los demás jóvenes cristianos
¡Alegraos de ser cristianos! Como el apóstol Santiago,
sed testigos de Cristo con hechos y palabras, viviendo con alegría
en la Iglesia y ayudándola a caminar al ritmo de los tiempos.
Preparaos seriamente con la oración, el estudio, el compromiso
personal, a ser una presencia significativa en el barrio, en la
parroquia, en las asociaciones, en el mundo del trabajo
sin
miedos ni complejos, sed "jóvenes en la Iglesia, cristianos
en el mundo".
A todos los demás jóvenes
Juntos, sin prejuicios, podemos realizar una "revolución
pacífica" para construir una Europa más democrática,
más justa y que sea expresión de la sociedad civil.
Os proponemos poner la persona en el centro de todo proyecto, apostando
y creyendo en su pleno desarrollo.
Os ofrecemos a Cristo como referencia y modelo de vida, capaz de
dar sentido a la existencia y de saciar la sed de felicidad.
A los adultos
¡No tengáis miedo de ser adultos! Necesitamos personas
que nos acompañen y sean modelos de vida.
Queremos establecer un diálogo para compartir experiencias
y deseos, para colaborar juntos, conscientes del hecho de que seremos
nosotros quienes llevaremos adelante la construcción de Europa.
Os pedimos que os fiéis de los jóvenes y nos apoyéis,
dejándoos provocar por nuestra juventud.
Sabemos que los demás continentes miran a Europa y a sus
jóvenes esperando una respuesta valiente a los desafíos
que el tercer milenio plantea a la humanidad. Sabemos que, con la
ayuda de Dios lograremos construir la Europa de la esperanza, respondiendo
a la llamada de Cristo con el mismo entusiasmo del apóstol
Santiago: ¡SOMOS CAPACES!
Para más información dirigirse a:
Miguel-Ángel Hernández Fuentes
Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social
OBZAMORA.MCS@telefonica.net
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