Actos con motivo del 150 Aniversario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada

Ante el 150 Aniversario
de la proclamación del Dogma
de la Inmaculada Concepción

Con motivo de la solemnidad de la Inmaculada Concepción y del 150 aniversario de la proclamación de este dogma mariano, la diócesis de Zamora ha organizado diversos actos que a continuación indicamos.


Carta del Obispo

En el 150 Aniversario de la proclamación del
Dogma de la Inmaculada Concepción

Un año más nos disponemos a celebrar la fiesta de la Inmaculada, que esta vez tiene un significado singular, pues conmemoramos el 150 Aniversario de la proclamación solemne como verdad de fe definida de la Inmaculada Concepción de Maria por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854. En su bula Ineffabilis Deus afirma Pío IX: "declaramos, afirmamos y definimos que ha sido revelada por dios, y de consiguiente, que debe ser creída firme y constantemente por todos los fieles, la doctrina que sostiene que la santísima virgen maría fue preservada inmune de toda mancha de culpa original, en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano". Esta declaración fue recibida con alborozo por la iglesia universal y por la diócesis de Zamora en particular, celebrándose diversos actos en su honor.

La fe en la Purísima Concepción de María está profundamente arraigada y extendida en toda nuestra Iglesia diocesana y, en especial, en Villalpando y los pueblos de su tierra. Ya en el año del Señor de 1466, Villalpando y su tierra hicieron el voto a la Inmaculada; un voto refrendado hasta cinco veces a lo largo de la historia y que culminó en la coronación canónica y solemne de la Imagen de la Purísima de la Villa villalpandina en 1954.

Villalpando y su tierra fueron pioneras en la cristiandad en la expresión de la fe en la Inmaculada Concepción. Las gentes de esta tierra ya habían formulado su fe, su honra y defensa de la Purísima Concepción cuatrocientos años antes de que Pío IX definiera el dogma de la Inmaculada, treinta y un años antes de que la Universidad de la Sorbona de París hiciese su célebre Voto, diez años antes de que el papa Sixto IV publicase la primera Bula en pro de la Inmaculada y cuando aún seguía la discusión entre los teólogos. El Congreso Mariano Internacional de 1908 ratificó que fueron los trece pueblos que componen Villalpando y su tierra los primeros que proclamaron explícita y solemnemente este misterio mariano. De hecho, la contribución española al triunfo del Dogma de la Inmaculada Concepción motivó la decisión del Papa Pío IX de colocar el monumento a la Inmaculada en la romana Plaza de España, junto a la embajada española que, cada 8 de diciembre, engalana sus balcones y ventanas para celebrar la ofrenda floral a la Inmaculada.

Al conmemorar el 150 Aniversario de la proclamación del dogma, se inaugura también un año especialmente dedicado a María, que estará jalonado con diversas celebraciones diocesanas y nacionales. Dios nos concede un año de gracia para reflexionar sobre el sentido de este dogma para la vida de fe y la existencia cristiana; es un tiempo de gracia para purificar y avivar nuestra devoción a María renovando nuestra consagración, personal y comunitaria, a nuestra Madre, la Virgen Inmaculada.

El dogma de la Inmaculada Concepción nos recuerda que María, elegida para ser la Madre del Salvador, ha sido agraciada por Dios con dones a la medida de esta misión tan importante. Ella es la "llena de gracia" (Lc 1, 28), preservada de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción para ser la digna morada del Señor, para ser su Madre. María acoge la gracia recibida de Dios con total disponibilidad y con la entrega de su persona: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra" (Lc 1, 38). Por su fe, esperanza y caridad, la Virgen colabora de manera totalmente singular con la obra del Salvador para restablecer la vida sobrenatural de los hombres, la vida de unión con Dios y con todos los hombres. Por esta razón es nuestra madre en el orden de la gracia, asociada para siempre a la obra de la redención; ella continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna.

María es "la toda santa", la creyente por excelencia, modelo permanente para todo cristiano de unión con Dios y con los hombres por su fe, esperanza y caridad. De las manos de María recibimos a su Hijo, el Salvador; siguiendo su estela nos encontraremos con Jesucristo y su salvación. Todos los cristianos estamos llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección del amor. Nuestro amor y devoción a María, la "llena de gracia", nos debe impulsar a acoger y vivir, como ella, la vida de Dios, que hemos recibido por gracia de Dios en el Bautismo, y a avivar nuestra fe, esperanza y caridad. Confesar y celebrar la Inmaculada implica acoger con todas sus consecuencias el compromiso que ha de dirigir toda la vida cristiana, personal y comunitaria. Este será el mejor fruto de este Aniversario.

+ Casimiro López
Obispo de Zamora


Vigilias de la Inmaculada

  • Zamora
    LUGAR: Iglesia de San Torcuato
    HORA: 21,00 horas

  • Toro
    LUGAR: Convento de las Carmelitas
    HORA: 21,00 horas

  • Villalpando
    LUGAR: Iglesia de San Nicolás
    HORA: 22,30 horas

El Voto Inmaculista de Villalpando

A. Tomás Osorio Burón
Párroco de Villalpando

En la iglesia de San Nicolás de Villalpando se hizo el 1 de noviembre de 1466 el primer Voto de Villa del mundo defendiendo que la Virgen María fue concebida sin pecado original. Trece pueblos de la comarca hicieron el Voto: Cañizo, Cerecinos de Campos, Cotanes del Monte, Prado, Quintanilla del Olmo, Quintanilla del Monte, San Martín de Valderaduey, Tapioles, Villalpando, Villamayor de Campos, Villanueva del Campo, Villar de Fallaves y Villárdiga. Todos estos pueblos pertenecían al señorío de los condestables de Castilla.

Las causas que provocaron el Voto fueron dos: La guerra civil por la corona de Castilla entre el rey don Enrique y el infante don Alfonso con sus estragos, muertes, robos, incendios...; y la "pestilencia" que se le añadió... Los cristianos de Villalpando y su Tierra, abrumados por tantas "cuitas e miserias e tribulaciones", decidieron acudir con un Voto a la "gloriosa Virgen María, aquella que sin pecado fue concebida en el vientre de santa Ana", pidiéndole que "tome en guarda e defensión e amparo a esta dicha Villa e a su Tierra...", y comprometiéndose a guardar fiesta solemne cada 8 de diciembre con misa, sermón, procesión y dando de comer a 20 pobres; el 7 de diciembre habrá vísperas, ayuno y abstinencia.

Aquel Voto de 1466 ha sido refrendado o renovado cinco veces: En 1498 al sacar copias del manuscrito de 1466; en 1527 al volver los villalpandinos de la batalla de Pavía; en 1904 a los 50 años de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción de María; en 1940 por celebrarse el Año del Pilar y en acción de gracias por el final de la guerra civil; y en 1954 con motivo de la coronación canónica de la imagen de la Purísima, una talla de mediados del siglo XVII, de la escuela de Gregorio Fernández, donada a su pueblo por Antonio Asensio Calviche, presbítero villalpandino y abogado de los Reales Consejos.

Dos manuscritos, uno en papel y otro en pergamino, guardados en el archivo parroquial de Villalpando, los dos de 1527, conservan los textos de 1466, 1498 y 1527.

Celebración de la Inmaculada en Villalpando

  • 7 de diciembre
    13,00 horas: Repique de campanas y disparo de cohetes
    17,30 horas: Ofrenda floral para niños/as en San Nicolás e imposición de medallas a nuevas Hijas de María
    22.30 horas: Vigilia Mariana en San Nicolás

  • 8 de diciembre
    10,00 horas: Misa en San Pedro
    13,00 horas: Misa y procesión desde San Nicolás. PRESIDE: Casimiro López Llorente, Obispo de Zamora.
    19,00 horas: Misa en la iglesia del Convento

El voto de Villalpando a "La Inmaculada"

Francisco Iglesias Carreño

El año de 1466, en que tiene lugar el compromiso religioso de las gentes de "Campos Góticos", no es una situación cualquiera y sí un lugar preciso del proceso histórico, donde los profesionales investigadores y los eruditos de esta parte de la Historia, pueden ejercitar ampliamente sus investigaciones científicas y sus pormenorizados análisis, pero también donde los antropólogos, profesionales que muchas veces se nos olvidan, nos pueden enseñar aquellas costumbres que estaban en el hacer de la vida diaria, del momento cotidiano en tal lugar, y además puede servir, ¡debe servir!, para que el tema religioso cristiano, de aquel momento de Salamanca, Zamora y León, sea resaltado en trabajos múltiples sobre tal acontecer.

En 1466 tenemos, dentro de la Corona Leonesa, como Rey a Enrique IV de León, que sigue en esa línea que marca la Casa Real Leonesa, después la Casa Real Española, como continuadora de la estirpe visigótica y dentro de su concreción a la plenitud hispánica. El día 1 de noviembre de 1466 en la iglesia de San Nicolás, en la población de Villa-Alpando (nuestro conocido Villalpando de Campos Góticos) tiene lugar el compromiso cristiano del "Voto a la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora la Virgen María".

En 1466 la Corona Leonesa (por ende el Reino Leonés Salamanca-Zamora-León) y otros reinos en la Península Ibérica, están envueltos en continuas luchas motivadas por problemas sucesorios, por ello es aún más de resaltar, desde nuestra particular posición de creyentes cristianos, que nuestros antepasados se consiguieran abstraer del "ambiente circundante" para, en elevándose por encima de él, dar un amplio y trascendental paso hacia los elementos constitutivos en sus formulación sobre "El voto de Villalpando", que implican el compromiso público y claro, que, como cristianos de entonces, marcan y difunden.

El "Voto de Villalpando y su tierra" a "La Inmaculada", está documentalmente probado, es el más antiguo del mundo, y en datos que, de una forma magnífica, aporta Calvo Lozano (D. Luis) en "Historia de la Villa de Villalpando" (cuya lectura nos parece sumamente amena e instructiva, que recomendemos), se nos señala su extraordinaria precocidad, adelantándose en "treinta y un años" al pronunciamiento emitido por la Universidad de "La Sorbona" en (1497) y otras universidades europeas que la siguieron en tal línea de acuerdos.

La paternidad sobre el "Voto a la Inmaculada" causó, con posterioridad, algunas dudosas interpretaciones al estar interesados en la misma en otros lugares de España, así tanto Cataluña como Andalucía hicieron sus propios alegatos en tal sentido. Ello fue objeto de atención y resolución del Congreso Internacional Mariano celebrado en la ciudad augusta de Zaragoza (la capital de Aragón) en el año 1908, cuyas "Actas" recogen de forma fehaciente, precisa y clara la siguiente expresión sobre: "El primer voto de villa, explícito y solemne, en reverencia a la Purísima Concepción" atribuyéndolo al lugar de "Villalpando y su tierra".

El fallo público del Congreso Mariano zaragozano dice así: "Examinando todo resulta haber sido Villalpando la primera villa o municipio que como tal hizo pública y solemne profesión de creer, honrar y defender la Inmaculada Concepción de María Santísima, obligándose con voto ciento cincuenta años antes que lo hiciesen Jeréz, Alcalá, Sevilla y otras poblaciones".

La formalización sobre "El voto de Villalpando y su tierra", no olvidemos que estamos en los "Campos góticos" como comarca natural de la Corona Leonesa, se lleva a efecto por trece poblaciones, a saber:
Villalpando, Quintanilla del Monte, Cotanes del Monte, Villamayor de Campos, Tapioles, Cañizo, Villar de Fallaves, Villárdiga, Prado, Quintanilla del Olmo, San Martín de Valderaduey, Villanueva de Campos y Cerecinos de Campos.

No se trata pues de un hecho aislado unilateral y sí, por el contrario, de un hacer colectivo, con una base ampliamente social en cada uno de los municipios integrantes. Son trece poblaciones de la Diócesis de León en la Corona Leonesa, reunidas en torno a su devoción cristiana hacía la "Virgen María".

La población de Villalpando y, por ende, sus alrededores, se encuentra de antiguo en los dominios de las tribus "Celtas" que están instaladas en el territorio peninsular, atribuyéndosele el nombre de "Intercancia", que posteriormente los "Romanos" cambiaron por el de "Intercacia", en ese amplio espacio dominado por los "Vaceos" que, parece ser, fue arrasado por los "Godos", donde se asienta la "Tierra de Campos Góticos" y posteriormente fue dominada por los "Arabes" denominándola Villa-Al- Pando.

En "La Reconquista", después de las batallas de Guadalete y Soriguela (que puede enlazarse con la leyenda de "La Quilama" en Salamanca), y de aquel inicio de Covadonga (espléndidamente descrito por Sánchez Albornoz y Menduíña -D. Claudio-) parece ser que es el Rey Astur Alfonso I "El Católico" quien tiene algo que ver (en el año 757) con Villalpando en lo que pudiera ser una primera conquista de la población. A continuación le cabe el lugar de honor a otro Rey Astur Alfonso II "El Casto" quien volvió a tomar la población y reconstruyó sus fosos, lo cual nos da cierta idea de su posición estratégica. Ya tenemos, en estos momentos de Alfonso II "El Casto", ligado Villalpando al llamado Voto de Santiago después del año 834. Una situación que tiene lugar dentro del Reino Astur y su prolongación natural que es el Reino Leonés. También se encuentran donaciones hechas por Ramiro I, Ordoño I y Alfonso III "El Magno" (el repoblador de de Zamora ciudad donde falleció) a la "Iglesia de Santiago de Compostela", así como su pertenencia a la Diócesis de León en el reinado de Ordoño II de León. "Villalpando y su tierra" son, por su origen, un terruño profundamente enraizado con "lo leonés", con los leoneses y con la leoneseidad.

En el año 1002, el Rey de León Alfonso V otorga la población de Villalpando al Conde Don Nunio, ampliándose sus fueros, que con bastante posterioridad, y siempre dentro de la Corona Leonesa, se los amplió el Rey de León Fernando II (el mismo que incide en "El Motín de la Trucha en Zamora" y que defiende posteriormente a Ciudad Rodrigo frente a las pretensiones de Salamanca) ello sucede en 1170.
Recogemos de la narración efectuada por Don Luis Calvo Lozano la siguiente explicación. Dice así:
«La importancia de este concejo -se refiere a Villalpando- subió de punto por la creación de las milicias o tropas que seguían el estandarte de la villa y eran acudilladas por sus magistrados municipales. Eran las famosas mesnadas de "Villalpando y su tierra" agrupadas bajo el pendón villalpandino fondo blanco con un león de color bermejo y las franjas horizontales rojas también...»

Así reza en la "Historia de la villa de Villalpando", como no podía ser menos al tratarse de una Comarca Natural como es la Tierra de Campos Góticos que siempre fue defensa de la frontera y valladar ante el enemigo por y para la Corona Leonesa en detrimento de las apetencias territoriales de los reinos del centro y este de la península ibérica.

Villalpando alcanza una alta importancia en el Regnúm-Imperiúm Leonés con el soberano leonés -nacido en la ciudad de Zamora y fundador de la Universidad de Salamanca- Alfonso IX "El Valeroso" y con su mujer Dª Berenguela (la "Señora de Villalpando"), así como en su engarzamiento, aún más si cabe con "el hecho diferencial leonés", con la Colegiata de San Isidoro de León (morada postrera de varios soberanos de la Corona Leonesa y donde se encuentra el Cáliz de Doña Urraca "1a defensora de Zamora").

El "Voto de Villalpando y su tierra a la Inmaculada", se refrenda, por primera vez, el 26 de marzo de 1498 (seis años después del descubrimiento de América), y por segunda vez el 6 de diciembre de 1527 (en pleno reinado del Emperador Carlos I, el año del saqueo de Roma por la tropas imperiales). La primera ocasión en que se dio a la imprenta lo fue en la ciudad de León en 1668 (en el reinado del último Rey de Casa de Austria Carlos II) y la segunda vez en 1856 (a los 23 años de la creación de la actual provincia de Zamora -por la partición en tres provincias del Reino Leonés-, en el reinado de Isabel II dentro del "Bienio Progresista").

La claridad del "Voto de Villalpando y su tierra" es, según varios de sus intérpretes, de gran notoriedad. Así dice:
"...Luego los dichos alcaide e alcaldes y regidores, e procuradores e mayordomos con los dichos clérigos, curas e campellanes e arcipreste, e los otros buenos omes, que presentes estaban de la dicha villa y tierra, movidos de mucha fe e devoción e con grande deseo e voluntad de servir a Dios nuestro Señor Todopoderoso, e a la gloriosa sin mancilla Virgen Santa María, su Madre e Nuestra Señora, e porque a ella plega e quiera por la su virginidad, misericordia e piedad de tomar en guardia e encomienda a esta villa e a toda su tierra para agora e para en todo tiempo e siempre jamás, e ser intercesora e medianera entre todas las gentes cristianas vivientes e habitantes en esta dicha villa e terra, e que agora son e serán de aquí adelante para siempre jamás... e como los cristianos no tenemos otra medicina, ni otro bien y socorro, ni de quien podamos ser socorridos en nuestras cuitas e miserias e tribulaciones, salvo tan solamente a la gloriosa Virgen María, a aquella que sin pecado fue concebida en el vientre de Santa Ana su madre e limpia e Virgen nasciendo, limpia e Virgen recibio al hijo de Dios, e Virgen lo comcibiendo, Virgen lo parió, e pariendo, Virgen remasnecio, e por que nosotros no somos hábiles ni dignos por nuestros pecados de rogar a Dios nuestro Señor, que nos perdone nuestros pecados, e amanse su ira, e mande e diga al su Angel perseguidor que cese de ferir y matar a los que viven en el mundo, como mejor podemos todos los que agora vivimos en esta villa e en toda su tierra, e por los que pues de nosotros vernan, como no seamos dignos, ni sosmos para rogar, socorremos con voto a esta señora Virgen María, madre de Dios, reina de los angeles, madre de toda misericordia y madre de toda piedad, a la cual con corazones aflictos e con gemidos, nos encomendamos e la suplicamos muy humilde e devotamente e a lo mejor que podemos que le plega por la su misericordia e piedad de tomar e que tome en guarda en defensiones e amparo a esta dicha villa e su tierra, e a todos los que agora vivimos e vernan después de nos para siempre jamas, e quiera e la plega por la su virginidad e bondad".

En "Villalpando y su tierra", con "El Raso", con los Campos Góticos que en herencia recibió el Rey leonés Alfonso VI, formando parte del "hecho diferencial del Reino Leonés", por donde discurren varios de los Caminos a Santiago de Compostela, el "Voto de la Inmaculada" forma parte integrante y consustancial con las raíces de nuestro Pueblo Leonés.


La Inmaculada en el arte de la diócesis de Zamora

José Ángel Rivera de las Heras
Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural

Anticipo de la exposición que la diócesis
está organizando para el mes de marzo

La representación plástica de los misterios de la Virgen María constituye, en cuanto a extensión y calidad, una parte muy importante del arte cristiano. También, como no, el que hace referencia al de su concepción inmaculada. En esta breve colaboración intentaremos definir los rasgos específicos de este tema iconográfico, determinar las fuentes literarias de que se sirvieron los artistas para su elaboración y fijación y enumerar las obras más emblemáticas en el arte de la diócesis de Zamora.

Hemos de dvertir que este misterio mariano, proclamado como dogma por el papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854 mediante la bula Ineffabilis Deus, tiene una vinculación especial con nuestra Iglesia diocesana, pues su doctrina, antes de ser aprobada por el papa Sixto IV en 1477 y aceptada por la Sorbona en 1496, ya había sido formulada por las gentes de Villalpando y doce pueblos de su comarca el 1 de noviembre de 1466 en la iglesia de san Nicolás de la mencionada villa. El denominado "Voto de Villalpando" fue el primero del mundo que proclamó, explícita y solemnemente, la concepción inmaculada de María, según reconoció en 1908 por el Congreso Internacional Mariano de Zaragoza En el documento conservado en el archivo parroquial de Villalpando que, aunque escrito en 1498 -fecha de su refrendo- hace referencia al voto de 1466, se dice literalmente:

"la gloriosa Virgen María, aquella que sin pecado fue concebida en el vientre de santa Ana, su Madre, e limpia e Virgen nasciendo, limpia e Virgen rescibió al Hijo de Dios... desde agora para siempre jamás, que en esta Villa e su Tierra le será guardada e solemnemente celebrada la su Fiesta de la su Santa Concepción de cuando fue concebida en el vientre de santa Ana, su Madre, que es a ocho días del mes de diciembre".

Fue precisamente en estos últimos años del siglo XV cuando, si consideramos como preparatorios los temas iconográficos del "Abrazo de san Joaquín y santa Ana ante la Puerta Dorada", "Árbol de Jesé", "La parentela de María", "Santa Ana-Triple", "Santa Ana con la Virgen Niña" y "La caza del unicornio", hicieron su aparición en el arte las representaciones de la Inmaculada Concepción, con el aspecto con que hoy las identificamos.

Los elementos iconográficos específicos asimilados al tema de la Inmaculada proceden de los textos bíblicos, tanto veterotestamentarios como neotestamentarios, concretamente de la literatura sapiencial y apocalíptica. En Apocalipsis 12, 1-4 se dice: "Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz. Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón... se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz". Esta imagen de la Mujer apocalíptica ha sido la que ha prevalecido en el arte cristiano para la representación de la concepción inmaculada de María. Su figura juvenil se perfila sobre un fondo celeste o nuboso; aparece de pie, vestida con túnica blanca y manto azul, generalmente con las manos juntas y la cabellera al viento o caída sobre los hombros; con la cabeza ceñida por una corona o nimbada por una aureola de estrellas, y con una media luna o un cuarto lunar a sus pies. En ocasiones aparece debajo de ella un dragón de aspecto infernal, la Bestia apocalíptica, o aplasta con uno de sus pies la cabeza de una serpiente -representación del Maligno- enroscada sobre el globo terráqueo y llevando en sus fauces una manzana, presentando así a María como la nueva Eva, en clara alusión al texto del Génesis 3, 15: "Establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón".

Además de estos atributos específicos, provenientes de la literatura apocalíptica, existen otros que podemos denominar complementarios, ofrecidos por la literatura sapiencial, y más concretamente por los Salmos, y los libros del Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico, y que a manera de inscripciones en filacterias y/o de objetos aparecen sembrados alrededor de la figura de María, la Tota pulchra, cual perlas de un collar (algunos de estos símbolos fueron popularizados por las letanías lauretanas). La Virgen, presentada ahora como la nueva Sulamita, es comparada con el Sol, la Luna, una estrella, un jardín cerrado, una fuente, un pozo, un cedro, un ciprés, un olivo, un lirio, una palma, un rosal, un espejo, y es saludada como "Ciudad de Dios", "Puerta del Cielo" y "Torre de David".

Finalmente, cabe mencionar otros elementos que podemos denominar accesorios en orden a su identificación, como la Trinidad, el Espíritu Santo, ángeles y querubines, santos, donantes, figuras alegóricas, etc. Dichos elementos son compartidos también por otras representaciones de misterios marianos, como la Asunción y la Coronación.

La diócesis de Zamora posee numerosas obras escultóricas y pictóricas de la Inmaculada Concepción. Quizás la más antigua sea la tallada por Jacques Bernal para el retablo mayor de la iglesia de san Nicolás de Castroverde de Campos en 1529, caracterizada por su composición sencilla y por tener bajo sus pies el cuarto lunar como único atributo identificador.

En el siglo XVII fue el escultor Gregorio Fernández quien creó y fijó un modelo repetidamente imitado; de su propia mano se conserva en el convento de Concepcionistas de Zamora la que tallara en 1630, y de su círculo la del Convento de Franciscanos de Castroverde de Campos, de hacia 1650. De un seguidor suyo, Alonso Fernández de Rozas, es la que preside el retablo mayor de la capilla funeraria de Gabriel López de León en la iglesia zamorana de san Ildefonso; tallada en 1678. Y del escultor napolitano Nicola Fumo posee la iglesia de Almeida de Sayago una pequeña imagen fechada en 1697.

También de época barroca, pero del siglo XVIII merecen ser destacadas las del retablo mayor de Moraleja del Vino, atribuible a un taller salmantino, y la "Virgen del Patrocinio", colocada bajo el relieve del retablo mayor de la Catedral de Zamora, labrada en mármol en el último cuarto de dicha centuria. Del siglo XIX merece especial interés la tallada por el imaginero Ramón Álvarez en 1883 para la iglesia toresana de san Julián de los Caballeros.

En el campo de la pintura destacan, en el siglo XVII, el lienzo conservado en el Seminario Diocesano "San Atilano", procedente de la iglesia de san Andrés, con una representación cercana al modelo de Fernández, y el atribuido a Diego Valentín Díaz, custodiado en la Colegiata de Toro, que copia un original de José de Ribera procedente del convento madrileño de san Pascual.

Del siglo XVIII, la "Virgen de la Portería" de Villadepera y otros lienzos de excelente calidad, pero de autores desconocidos, conservados en la Diputación Provincial (copia un original de Antonio Palomino) y en las iglesias de san Vicente y san Ildefonso de Zamora.

Finalmente, del siglo XIX, un lienzo firmado y fechado en 1859 por el pintor catalán Carlo de Paris, el mismo que pintara la "Proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción" conservado en el Vaticano; dicha obra fue enviada desde Roma a la iglesia de san Frontis por fray Antón Martín Bienes, oriundo del arrabal zamorano del mismo nombre y amigo personal del papa Pío IX. Y otro, también firmado y fechado por el pintor vallisoletano Blas González García-Valladolid en 1877, conservado en el Obispado, y que mezcla libremente diversas composiciones de Murillo.

 

 

BIBLIOGRAFÍA
J. Navarro Talegón y J. A. Rivera de las Heras, catálogo de la exposición La Virgen María en la iconografía de la diócesis de Zamora, Zamora 1989.
L. Réau, Iconografía del arte cristiano, t. 1/v. 2, Barcelona 1996, pp. 81-90.
S. Stratton, La Inmaculada Concepción en el arte español, Madrid 1989.
M. Trens, María. Iconografía de la Virgen en el arte español, Madrid 1946, pp. 96-149.

 

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Miguel-Ángel Hernández Fuentes
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